Hola a tod@s! Perdón por tardar tanto en volver a escribir, pero me he embarcado en varios proyectos que me han tenido ocupada!! Sin embargo estamos de vuelta para seguir compartiendo con ustedes.
Hoy les quiero comentar el caso de un sobrino hermoso y, ya saben, esto es la experiencia de otros por si acaso ustedes se encontraran en la misma situación. Sin embargo recuerden que TODO se debe de consultar con su médico de cabecera.
Resulta que Luciano nació pesando el promedio y sus tres primeros meses fueron totalmente normales. Pero al cuarto mes no creció lo esperado ni tampoco subió de peso. Así pasaron algunos meses y el pediatra le decía a mi prima que lo que pasaba era que iba a ser un niño chaparrito y flaquito.
Afortunadamente esto no convenció a mi prima y cambió de pediatra. Éste, mucho más profesional le mandó a hacer diversos estudios y entonces fue cuando apareció el problema: Acidosis Tubular Renal.
Según el sitio IMBIOMED, la acidosis tubular renal es un síndrome clínico caracterizado por acidosis metabólica hiperclorémica producida por disfunción tubular (?) En palabras de la Asociación Mexicana para el Estudio de la Acidosis Tubular Renal, los riñones son los órganos encargados de eliminar las toxinas que produce el cuerpo durante su metabolismo diario. Dentro de estas toxinas se encuentran ácidos orgánicos, producto de estos desechos. La ATR es una alteración en el funcionamiento de los riñones, que no logran mantener el equilibrio bioquímico ácido-alcalino durante el proceso de filtración de la sangre, esto es, no logran desechar completamente estos ácidos y/o no logran reabsorber adecuadamente el bicarbonato suficiente para el buen funcionamiento del organismo.
Algunos de los síntomas son:
- Retraso en el desarrollo
- Náusea o vómito
- Falta de tono muscular
- Estreñimiento o diarrea
- Infecciones urinarias frecuentes
- Depósitos de calcio en los riñones