Hablar del futuro de mi hijo es demasiado subjetivo y abarca tantas posibilidades que sería ocioso el desarrollo de un tema a partir de un “futuro”.
No, no quiero hablar de ese futuro lejano, opaco y sin forma. Quiero hablar del futuro que yo voy a ayudar a forjar y el que debo cimentar desde hoy.
Hace poco oí una estadística terrible: los adolescentes en México empiezan a fumar en promedio a los doce años. Si hablamos de alcohol y drogas, los promedios andan igual. Dudo mucho que sea sólo en México y lectoras de otros países nos podrán contar su experiencia. Pero de cualquier forma da mucho miedo.
Tal vez puedan pensar que estoy exagerando, que mi niña tiene tan sólo 1 año cuatro meses. Pero creo que es indispensable que se trabaje la disciplina consciente desde esta temprana edad.
La disciplina consciente abarca muchos aspectos y para ello puedo recomendar el libro Cómo educar niños felices y seguros de la Niñera Experta (Baby whisperer) Tracy Hogg (Ed. Norma en México). Pero independientemente del libro o no, quiero poner mi comentario con respecto a una idea que me ha rondado y que puede ayudar a retrasar el contacto de nuestros hijos con estas sustancias tan nocivas y tan socialmente aceptadas.
Sé que es casi imposible que evitemos que alguien les ofrezca o que vean a amigos en pleno consumo de tabaco y alcohol y eventualmente de drogas, pero creo que les podemos dar algunas opciones para que no caigan tan fácilmente.
Mi idea es que nuestros hijos deben de tener opciones de actividades: clases de algún instrumento musical, talleres de artes plásticas, artes marciales, gimnasia, ballet, actividad física en general. Claro, sin que esto llene la agenda de la semana y poniendo mucha atención (es decir, estar conscientes) de lo que les gusta o no. Aparte de esto, en casa bien se les puede entretener con libros, cuentos, manualidades y por qué no, ayudando en las tareas domésticas, aplicando siempre mucha creatividad.
Esto, aunque suene obvio, les ayudará a que tengan un repertorio más amplio de actividades para hacer incluso cuando estén solos, evitarles el aburrimiento. Recordemos que la ociosidad es incubadora para muchos vicios y enseñarles a no aburrirse aún cuando estén en casa, creo que es una buena manera de mantenerlos a la vista y ocupados en actividades productivas.
Sé que eso implica trabajo porque es más fácil enchufarlos a la tele y dejarlos ahí (yo lo he tenido que hacer cuando ando apurada con el trabajo), y no digo que esté mal. Simplemente hay que estar conscientes de las actividades que tienen nuestros hijos y hacerlo todo con moderación.
¿Ustedes qué piensan? Compartan con nosotros sus experiencias.
Gracias Paty por tu comentario y saludos hasta allá.
Creo que tocas un tema fundamental, que es la autoestima. Y pareciera difícil de desarrollarla en nuestros hijos, pero algo tan simple como cambiar la forma en que decimos las cosas puede ayudar enormemente desde pequeños. Hace poco oí en el radio que hay que decirle a los niños lo que queremos que sean. Si todo el tiempo se le está diciendo a una persona (y peor si es un niño) lo inútil que es, se guramente crecerá creyéndoselo y convirtiéndose en lo que le dijeron que era. Es a lo mejor un ejemplo muy trillado, pero poniendo un poco de atención a lo que les decimos a nuestros hijos podremos darnos cuenta de que muchas veces los descalificamos sin querer.
Ustedes chicas ¿Qué piensan?
Primero que nada felicitarte por este blog, que me parece sensacional. Sobre el tema que abordas, creo que tienes toda la razón, tanto el ejemplo que demos en casa como el buscar activamente que nuestros hijos hagan deporte o se interesen por otras actividades que no sean la televisión o la playstation son herramientas que nos “ayudarán a ayudarles” a que no se enganchen en una adicción. Además de esto creo que es muy importante, ayudarles a desarrollar su autoestima que el día de mañana les permitirá decir NO sin importarles si gustan o no al grupo o al amigo que los invite a probar. Ayudar a nuestros hijos a desarrollar su autoestima es un proceso que empieza desde que son bebés. Les recomiendo un libro MARAVILLOSO que trata este tema:
El niño feliz
Dorothy Corkille Briggs
Hay varias ediciones (la mía es de 1997 y es la edición 16!!)
De nuevo mil felicidades por esta iniciativa Gise!!