Cuando supe que estaba embarazada, empezaron algunas preocupaciones. Algunas de ellas más grandes que otras. Entre las pequeñas estaba la de quedar con la piel marcada, zurcada por estrías. Recuerdo que desde pequeña miraba consternada el abdomen de mi mamá, todo marcado por sus cuatro embarazos y recuerdo perfectamente cuando le pregunté la razón de las marcas y me contó sobre cómo se estira la piel y cómo al regresar a su tamaño original, las estrías son inevitables.

Mi familia es de piel tendiente a las estrías, hasta mi papá las tiene (en las piernas), por lo que temía que después de mi embarazo yo quedara igual que mi mamá. No es que sea malo, pero si se puede evitar, ¿no todas lo haríamos?.

Afortunadamente mi prima Jackie, quien por esas fechas me llevaba dos meses de embarazo, me recomendó tener la piel siempre bien humectada con una buena crema y sugirió que comprara la marca Palmer’s. Así que desde el tercer mes de embarazo, aún cuando todavía no se me notaba nada, me empecé a aplicar el producto. Me aplicaba el aceite y después la crema, ambos hechos a base de manteca de cacao, después del baño y antes de ir a acostarme. La verdad es que quedas un poco grasosa, pero todo sea por seguir conservando la piel, lo más parecido a su estado anterior al embarazo.

Gracias a la constancia, no me quedaron marcas, salvo por unas muy leves en la parte más baja del abdomen: al final del embarazo, la enorme panza no me dejaba ver “más allá” y esa parte la descuidé un poco. Pero debo decir que si me pusiera traje de baño (tankinis, porque bikinis creo que ya no), no se me notarían, me las taparía el calzón.

Así que les recomiendo ampliamente el uso de estos productos que pueden encontrar en tiendas de autoservicio y departamentales. Tal vez sea un poco engorroso estarse sobando la panza dos veces al día, pero al final su piel se los agradecerá. Esto además ayuda a que tengan menos comezón, porque recuerden que la piel cuando se empieza a estirar, no sé por qué artes (tal vez alguna nos lo pueda decir), como que se reseca y pica y si se rascan, están contribuyendo a que les aparezcan estrías… O al menos eso me dijeron mis compañeras de trabajo.