A pesar de que le di exclusivamente pecho a Dana hasta los seis meses, tuvimos la precaución de comprar mamilas para lo que se pudiera ofrecer. Gracias a esto, cuando mi producción de leche materna aumentó (ver post Problemas con la producción de leche, del 8 de mayo de 2008), pude llevar alimento extra para mi hija cuando salíamos y no sabíamos a qué hora íbamos a regresar. O si asistíamos a algún festejo, yo me sacaba leche con anterioridad y la congelaba. Un día antes del evento la descongelaba (en la parte baja del refri) y una vez lista, la ponía en un biberón con el fin de no andar toda incómoda amamantando con un vestido formal.
Compramos dos marcas diferentes de mamilas: Dr. Brown y Avent . Las Dr. Brown son mamilas de botellas delgadas que incorporan un tubo de plástico dentro de la botella y esto (a decir de los creadores), permite que salga el aire y no le den cólicos al bebé. La verdad es que Dana no sufrió este tipo de padecimiento común en los bebés, así que no podría asegurar si de verdad sirve el mecanismo. Sin embargo sí puedo decir que es todo un rollo lavarlas porque dicho tubo consta de dos partes que se desarman: el tubo en sí y la tapa del tubo que se ajusta a la boca de la botella del biberón. Entonces hay que lavar el tubito, la tapa del tubito, la rosca, la mamila, la botella y la tapa de la botella. Sí debo de decir que cada biberón incluye un mini cepillo para facilitar la limpieza de las partes más estrechas, pero la verdad es que lo que uno busca es simplificación en las labores y el lavado de estos biberones no es precisamente simple.
Por otro lado, nos hemos acomodado mejor con las Avent, pues su lavado es mucho más sencillo y su botella gorda, créanlo o no, contribuye a hacer menos batidillo en la cocina, pues a la hora de sacar el cepillo, no se salpica el jabón para todos lados. Además de que son sólo cuatro piezas las que se lavan de manera muy sencilla: la botella, la mamila, la rosca y la tapa. Aparte, son de las pocas cosas que no están hechas en China, pues se fabrican en Inglaterra.
Las dos marcas se pueden comprar en México. Las Dr. Brown las he visto en Liverpool, mientras que las Avent hasta en Superama las venden.
Si su plan es amamantar, les sugiero que de todos modos tengan al menos dos mamilas para cualquier eventualidad, pero de preferencia cómprenlas una vez que hayan visto sus necesidades específicas, para que no compren de más o cosas inútiles, como regularmente ocurre con nuestro primer bebé.
Mayo 9, 2008
¡QUÉ MAMILA!
Posted by maternidaddesesperada under PRODUCTOS | Etiquetas: biberones, LACTANCIA, mamilas |1 Comment
Junio 30, 2009 at 11:32 pm
Una cosa más con respecto a las Dr. Brown. Revisen bien la tapa que va encima del tubo, pues varias veces me di cuenta después de lavarla de que se le estaba formando una especie de hongo, como que le estuviera saliendo moho. Siempre fue en el mismo lugar, por lo que tenía que esterilizar toda la mamila, aún cuando ya no esterilizaba nada de mi bebé.