El año pasado en México el gran escritor Mario Vargas Llosa sugería que para ser felices había que encontrar nuestra vocación. Para encontrarla hay que conocernos y saber qué trabajo es aquel que se nos facilita y nos da placer al realizarlo. ¿Ustedes ya saben cuál es su vocación? ¿Están contentos con lo que hacen ahora?
Si son papás y mamás, sepan que es un tema importante para la vida de sus hijos. Tal vez cuando les tocó decidir a qué se querían dedicar en la vida, se vieron influenciados por las opiniones y presiones de sus propios padres. Piensen si eso quieren para sus hijos. Encontrar la vocación es fundamental en la vida y otorga mucha felicidad cuando se encuentra y se sigue. Es por ello que observar a nuestros hijos y darles opciones para que exploren todas las posibilidades que el mundo ofrece, debe de ser una ser una prioridad.
Cuando en la preparatoria me tocó escoger carrera, yo me inclinaba por la fotografía, siempre me había gustado y la tomé como materia optativa durante el bachillerato. Lo comenté con mi maestro de foto y me respondió: “Se quiere morir de hambre o qué? Mejor revise el programa de Diseño Gráfico… Ahí llevan foto, pero aparte tiene usted otras opciones”… Así que sin más información, estudié diseño gráfico.
No me arrepiento, pues en términos generales me gustó la carrera, pero tampoco me apasionó. A mediados del año pasado, una luz divina me iluminó y me llevó a inscribirme a un diplomado de fotografía. Si no saben cómo saber que lo que están haciendo es su vocación, aquí hay unos tips: se pasa el tiempo rápido, quieres leer todo acerca de, tienes impulsos de adrenalina y terminas de buenas después del trabajo realizado, además de que quieres volver a hacerlo lo más pronto posible. Eso fue lo que me pasó a mi y me ha seguido pasando.
Así pues creo que las mamás tenemos que empezar a hacer lo que nos gusta hacer, aparte de cuidar la casa. Si ya lo hacen, maravilloso. Si no, por qué no dar el ejemplo a nuestros hijos de que en esta vida es mucho mejor hacer lo que nos gusta y para lo que somos buenos, en vez de lo que nos deje dinero. Eventualmente si hacemos lo que nos gusta, el pago será una recompensa más, mientras que la felicidad que nos de realizar nuestra vocación sea lo que realmente importe.
Les deseo un excelente inicio de año y que, si no la han encontrado, este sea el año en el que encuentren su vocación. Por lo pronto les comparto la mía en el siguiente link: gskim.com
“Creo que las personas (…) menos infelices que he conocido, las que me han dado más envidia, son aquellas que dedican su tiempo, su energía, su esfuerzo a hacer aquello que les gusta.” Mario Vargas Llosa en su plática del 2 de marzo del 2011 en Cd. de México.




